LOS PÁJAROS

 

SIPNOSIS

Mattis no entiende muy bien el mundo. No entiende por qué otros lo llaman el Simplón. O por qué su hermana Hege, que lo ha cuidado en su tranquila cabaña junto al lago desde que eran pequeños, se siente tan frustrada. Pero él sabe que la becada que empieza a volar sobre su casa todos los días es una señal de que algo está a punto de cambiar. Y cuando Hege se enamora, perturbando su existencia familiar y desequilibrando sus pensamientos, decide que debe enfrentar su destino.



SOBRE EL AUTOR

Tarjei Vesaas: el poeta del silencio y la naturaleza

Tarjei Vesaas nació el 20 de agosto de 1897 en Vinje, una región montañosa de Telemark, Noruega. Hijo de campesinos, creció rodeado de naturaleza y soledad, en un paisaje donde el silencio parecía tener vida propia. Ese entorno rural marcaría profundamente su sensibilidad y su obra, hasta convertirlo en uno de los escritores más poéticos y esenciales de la literatura noruega del siglo XX.

Desde joven sintió el impulso de dedicarse a la escritura, pero abandonar el trabajo agrícola familiar le generó una honda sensación de culpa. Esa tensión entre el deber y el deseo, entre la pertenencia y la libertad, se convertiría en uno de los núcleos de su universo literario. Vesaas pasó casi toda su vida en su aldea natal, escribiendo en nynorsk —la variante popular del idioma noruego—, lo que le otorgó una voz auténtica y profundamente enraizada en la cultura campesina.

Su literatura se caracteriza por un lenguaje depurado, simbólico y lleno de silencios. Vesaas no escribe sobre grandes acontecimientos, sino sobre las emociones más íntimas y las fuerzas invisibles que determinan la vida humana. La naturaleza, en sus obras, no es un mero decorado: es una presencia viva que refleja el alma de los personajes, un espejo de sus miedos, deseos y esperanzas.

A lo largo de su carrera, exploró temas como la soledad, la incomunicación, la inocencia y la muerte, siempre desde una mirada compasiva y profundamente humana. Sus protagonistas suelen ser seres frágiles o diferentes —niños, adolescentes, personas mentalmente inestables— que observan el mundo con una mezcla de asombro y vulnerabilidad.

Entre sus obras más importantes destacan Det store spelet (El gran juego, 1934), Huset i mørkret (La casa en la oscuridad, 1952), Fuglane (Los pájaros, 1957) y Is-slottet (El castillo de hielo, 1963). Esta última le valió el Premio de la Crítica Noruega y consolidó su prestigio internacional.

El autor estuvo casado con la poeta Halldis Moren Vesaas, con quien compartió una vida discreta y de mutua admiración. Juntos formaron una de las parejas literarias más respetadas de Noruega. Tarjei Vesaas murió en 1970, en el mismo lugar donde había nacido, después de una existencia tranquila y coherente con su obra.

Su legado es el de un escritor que hizo del silencio un lenguaje y de la naturaleza una forma de pensamiento. En cada página de sus libros late la convicción de que la belleza no está en las palabras grandilocuentes, sino en los gestos pequeños y en lo que se intuye entre las líneas.

Como él mismo escribió alguna vez:

“No escribo sobre lo que pasa, sino sobre lo que tiembla bajo la superficie.”


TEMAS

  • Soledad y diferencia: Mattis vive en un mundo aparte, incomprendido por los demás.
  • Naturaleza como lenguaje: Los pájaros, los árboles y el lago expresan emociones humanas.
  • Comunicación y silencio: El fracaso de Mattis para comunicarse refleja la imposibilidad de conexión total.
  • Amor y dependencia El lazo con Hege combina ternura y encierro.
  • Pureza y tragedia La bondad de Mattis lo hace vulnerable; su pureza no puede sobrevivir en el mundo práctico.
NARRADOR

La novela se cuenta en tercera persona, pero con focalización fuertemente interna hacia Mattis. No es un narrador omnisciente clásico que explique todo desde fuera; la narración se acerca tanto a Mattis que muchas veces parece “ser” su conciencia.

Técnicamente, Vesaas usa estilo indirecto libre: los pensamientos, percepciones y reacciones de Mattis se funden con la voz narrativa sin marcas discursivas explícitas (sin “pensó”/“se dijo”), lo que crea una identificación íntima entre personaje y narrador. Transmite con verosimilitud cómo Mattis percibe el mundo. Taambién deja aparecer los juicios sociales y la incomprensión del entorno. Respeta la lógica cognitiva de Mattis —metáforas, analogías y asociaciones sensoriales surgen de su percepción— y así la prosa reproduce un pensamiento no lineal pero profundamente coherente desde su punto de vista

Usa frases sencillas y muy medidas, a menudo lapidarias; la prosa se acerca a lo poético por economía y musicalidad. El ritmo narrativo acompaña el pulso emocional de Mattis: escenas de calma se narran en oraciones largas y contemplativas; las crisis aparecen en oraciones más cortas, fragmentarias.

SÍMBOLOS


Los símbolos en Los pájaros construyen una poesía visual y emocional donde cada elemento del entorno natural tiene un doble sentido.el vuelo de las becadas, el lago inmóvil, el trueno o la cabaña no son sólo objetos: son manifestaciones del alma del protagonista.En el universo de Vesaas, el símbolo no decora —revela. La naturaleza es espejo, consuelo y destino; y el lenguaje simbólico convierte lo cotidiano en trascendencia.

 Los pájaros “Los pájaros cruzaban el cielo como si supieran algo que él nunca llegaría a entender"

Representan la libertad espiritual, la belleza natural y la comunión con lo misterioso. Para Mattis, los pájaros son un lenguaje secreto que él comprende mejor que las personas. Cuando una becada vuela sobre su casa, la interpreta como una señal del destino.

 El lago “El agua reflejaba el cielo, pero él sabía que no era el cielo.”

El lago simboliza la frontera entre la vida y la muerte, entre el mundo visible y el invisible. Es el espejo donde Mattis contempla su interior, un lugar de calma y misterio.El destino inevitable. Al final, el lago se convierte en el espacio donde se consuma la tragedia: el regreso al silencio.

 La barca / el remo “Cuando remaba, el mundo se movía a su ritmo.”

La barca representa el viaje interior de Mattis y su deseo de desplazarse entre dos mundos: el real y el espiritual. El remo es símbolo del control sobre su propio destino, aunque ese control es frágil.

 El rayo “El trueno hizo temblar el bosque, y Mattis sonrió.

Representa la fuerza inexplicable de la naturaleza, el poder de lo sublime. Para Mattis, el rayo no es amenaza, sino una señal de conexión con algo más grande. El rayo es la energía vital y destructiva a la vez. Refleja su sensibilidad: siente intensamente lo que otros temen o ignoran.

 La cabaña “Allí dentro estaba todo: Hege, el calor, la rutina… y el encierro.”

 Espacio doméstico, pero también símbolo del aislamiento. La cabaña es refugio y prisión a la vez: protege a Mattis del mundo, pero lo separa de la vida.

 Hege

Más que un personaje, Hege se convierte en un símbolo humano La razón práctica, el trabajo, la responsabilidad. El mundo social que impone normas.Frente a Mattis (naturaleza, intuición, inocencia), Hege encarna la cultura, el deber y la contención emocional.

 Jorge (el leñador) “El hombre que talaba árboles trajo otro ritmo al bosque.”

Representa la acción racional y material, el mundo físico que destruye la armonía natural. Su oficio —talar árboles— tiene una carga simbólica: cortar el vínculo entre Mattis y la naturaleza. Es el elemento que desequilibra el frágil universo de los hermanos.

 La naturaleza (el bosque, los animales, el clima)

La naturaleza  es un personaje vivo y un espejo emocional. .El bosque representa lo desconocido y lo sagrado; el clima marca los estados anímicos; los animales encarnan las fuerzas instintivas.La naturaleza habla a Mattis en un lenguaje que sólo él entiende, lo que refuerza el tema central de la incomunicación humana.

NACIDO DEl VUELO DE UNA BECADA



LA CRÍTICA

Tarjei Vessas: como si fuera transparente
Mercedes Monmany

'Los pájaros, del escritor de culto noruego Tarjei Vesaas (Vinje, Telemark 187 - Oslo, 1970) es una inolvidable fábula existencial, pespunteada por una conmovedora y emocionante poesía. Una fábula contemporánea que habla, sobre todo de manera eterna y universal, del principio de humanidad e inhumanidad en nuestra especie. A ratos sobrecogedora, turbadora y abismalmente singular, Vesaas sitúa su cautivadora historia, con trazos de leyenda, en los bosques y lagos, alejados de todo, de una profunda Noruega. Con una exquisita y sobria sensibilidad, enigmáticamente visionaria y perfilada con enorme ternura su historia, muestra las grietas y heridas casi imperceptibles de una civilización.Una civilización en los límites de la compasión por el Otro, una vez superados sangrientos enfrentamientos colectivos, como fue la Segunda Guerra Mundial. Y una historia que muestra cómo los seres humanos, los que sean pueden vivir de una manera mucho más intensa, profunda y verdadera sin la necesidad de la 'convención' de un lenguaje que los rodea y que no en pocas ocasiones los atormenta. 


Una hermosa y honda reflexión sobre cómo aprehender el mundo.

Marta Rebón

Que Vesaas escribiera Los pájaros en nynorsk alude a otra forma de fragilidad, la lingüística. Cuando se publicó en 1957, el nynorsk –basado en dialectos rurales del oeste y centro-sur de Noruega– se oponía al bokmål, derivado del danés y usado entonces por las élites urbanas. El nynorsk ancla la lengua a una cadencia oral, a la naturaleza. Ese vínculo entre lengua y entorno refuerza la materia misma de la novela: la dificultad para habitar el lenguaje. Mattis se aferra a las palabras como si cada una tuviera un sabor distinto: las repite, las prueba, las recoge de lo que oye y las devuelve al mundo a su manera, casi siempre de forma torpe, a veces desconcertante. Su habla es sencilla, cortada, pero deja asomar una poesía involuntaria sin audiencia. El narrador de Los pájaros no es exactamente Mattis ni su razón, sino esa parte que no obedece a la gramática de la cordura. Vesaas convirtió esa distancia en un espacio donde la lengua se hace porosa y la realidad, más honda.
















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